Las visitas son de:

No es Luca cantando en la orquesta de Troilo.

No es Luca cantando en la orquesta de Troilo.
Es mi hermano Javier Ardanaz presentando su disco.

Alejandro y la osa en el taller. Video de la nación (viva Perón, carajo!!)

Stand de Eloísa en la feria del libro de Asunción.

Stand de Eloísa en la feria del libro de Asunción.
Vista de algunas pinturas realizadas por los niños del lugar.

Eloísa y Yiyi Jambo.

Eloísa y Yiyi Jambo.
Stand de feria del libro de Asunción.

Stand Feria de Asunción.

Stand Feria de Asunción.
Talleres de pintura y armado de libros.

Con Arami Mburucuyá.

Con Arami Mburucuyá.
En Paraguay, localidad de Luque en el fondo de la casa de Meza.

El poeta paraguayensis Edgar Pou.

El poeta paraguayensis Edgar Pou.
El poeta frente al diseño del stand en Asunción.

Eloísa en Asunción.

Eloísa en Asunción.
Foto parcial del stand compartido con Yiyi Jambo.

lunes, 11 de agosto de 2008

Para el "burrito" Ortega... Soy un hincha de River más, que lo ama y le agradece la felicidad...!




Los tratados sobre la felicidad
no nos dejan muchas alternativas...



Mabel, no era mi intención esterilizar las ráfagas de amor
que aparecieron por debajo de la puerta de la cocina,
mientras nos teníamos abrazados emocionados hasta las lágrimas.
Fue así.
De repente.
Hay instantes en que me siento inmensamente feliz. Y no siento merecerlo.
Y quisiera llorar de emoción. (Para descomprimirme)
Y eso nunca va a ser como llorar de padecimiento. (Carajo!).
Nadie me dice que tengo que verbalizar a la felicidad.
Pero el amor hace esa cosas.
Insiste en poner en palabras las emociones,
desde las más simples a las más complejas.

Y el periodismo deportivo dice cositas pavotas,
no usa las palabras como reflejo de las cosas simples.
Se lava las manos, la cara, las patas,
pero no alcanza para elevar al rango verdad
ese aire que llega por fin, luego de nadar veinte metros en apnea.
(Me explico?)
¿Tienen miedo de pasarse de rosca?
¿La idiotez se confunde con valentía?
Y por eso no hacen lo que tendrían que hacer.

Al “burrito” Ortega se le está escapando la vida.
De a poquito, como para no hacerse notar.
Los niños a la edad que juegan a la pelota no tienen defensas en su psiquismo.
Son niños, por más que tengan veintinueve años. Y no juegan fútbol, juegan a la pelota.
Son niños que han jugado en la primera de River,
en el Fenerbache de Turquía, en la selección argentina,
con el payasito...Aimar, el patito Abondancieri, el muñeco Gallardo, con el bati Gabriel,
con el cholito Simeone.
Las piernecitas chuecas con medias blancas en los barrios de Jujuy,
a 2800 metros sobre el nivel del mar,
no dejan de hacer morisquetas,
gestos, malabarismos, disfrazados con los colores del campeón.
La mamá que sale a la vereda. - Arielll....!!!!
El tata que se asoma a la ventana. - Ariellll......!!!
Y el burro le tira un sombrero, al viejo. Y pela esa sonrisita picarona.
¡¡Pero qué cosa estos chicos, qué manga de vagos!!
...Ya pasó una hora y media...
Pero ahora el burro se lleva a la rastra al cinco rival,
y a los defensores, que lo van “custodiando” de cerca.
(Al seis rival, al stopper. Que lo vino a buscar casi al círculo central.
Y el burro le actúa que se va trastabillando, que se va cayendo,
y de paso lo golpea con los hombros y los codos, como diciéndole:
no te la creas, gil de goma. Otario de panadería. Cara de papa...
No es porque vos me estés marcando.
Yo estoy actuando. Estudié con Lito Cruz, boludo.
El me enseñó.
Yo me nutro de la demora. A eso se llama en teatro: Memoria Emotiva.
Empiezo a pensar la jugada desde la sombra misma del génesis de la creación.
Detengo el tiempo hasta que todo se haga previsible.
Así ustedes, los rivales, siempre caen porque confían en control de la jugada,
y a mí se me ríe el orto y voy al trote con la pelota dominada
y amagando para un lado para el otro, que se la paso a Almeida, o se la doy a Ahumada,
o mejor a Poncio, o a Crespito,
o al Cholito Simeone o al ratón Ayala o Sensini y sigo para atrás.
Ordeno mi equipo.
Voy para mi área, hacia mi propio arquero...
y una vez que la pelota supera la línea de mis últimos compañeros que defienden.
(Yo voy hacia mi arquero pero mirando para los costados.)
Ahí, ya podemos atacar en bloque.
Me doy vuelta y me queda toda la cancha de frente
con mis compañeros todos acomodaditos cada uno en su lugar.
¿No te diste cuenta? ¡No ves que sos un gil de lechería!
Nunca nadie se da cuenta de eso. Bá...! En la verdá... Sí, se dan cuenta...
cuando la van a buscar adentro. Fesa!)

Abre la pelotita Nike blanca, hacia un costado, a Saviolita,
que le mete un pechazo al marcador, despacito, por las dudas, para que no se la crea.
Porque él también sabe la estrategia del Burrito... que la va a busca adentro del área.
En el punto del penal.
Mientras Saviolita amaga una vez,
se vuelve, hacia los mediocampistas de su equipo, los mira a los ojos,
sí, los mira a los ojos, parece que les habla y les dice cosas
del secador de pelo de la señora, de los cubiertos de la cocina y la tarta de jamón y queso... que los chicos ya se fueron a la cama, que la ropa está en el lavadero...
y se las va a dar... pero hace un giro y no se las da nada,
arranca y frena y se vuelve a dar mediavuelta,
y arranca sin marca rumbo al arco.
Viste? ¡Es la escuela de Lito Cruz y la memoria emotiva!

Al marcador le están desatando las piernas
con desenredante Sedal para cabellos grasos....

Ortega ya llegó al área.
La espera... Ahí le vá...
Uh...!!
Alcohol se interpone y le empieza a masticar el hígado,
al ángel norteño de la ribera del Río de la Plata.
Alcohol disimula y le endurece los riñones y le dice que lo protege.
Alcohol lo llena de mujeres fáciles que por el momento no le cobran y lo usan.
Alcohol le miente y le soba el lomo. Le dice que nunca tuvo un amigo como él,
y lo eyecta al salón de la fama de la farándula mediática
Rial, Sofovich, Tinelli, Lucho Avilés..
Alcohol le exige ser grande y calculador en la barra del boliche
de la costanera norte donde acuden las estrellas vip:
Florencia de la Ve, Evangelina Salazar, Natalia Fassi,
Cristian Sancho, Ricardo Darín. Marcelo De Belis.

“...mascarita, mascarita, mascarita, te viniste con la cara sin lavar....”

Y está bien... qué sé yo... Y bueno loco, me parece que se fue de mambo...
La cana lo detiene porque se pegó un palo con el auto
y le hacen el control de alcoholemia y lo verduguean porque está en pedo.

Y la gente es medio forra... Viste?
Eso. Y si tienen uniforme azul o verde, es peor.
Se te suben encima de la cabeza y te gastan. Te denigran adelante de cualquiera.
-Y bueno loco... que sé yo... el tipo es grande, que no joda...
Tiene una familia, que piense antes de hacer pendejadas...
La verdá, ma´si, si es por mí, que se vaya a la mierda! A mí qué carajo me importa...

¿Será la misma solemnidad alrededor de nosotros
cuando nos comemos las uñas
mirando el informativo de noticias en canal siete?
¿Es el mismo ejercicio compulsivo
de hablar alguna cosa, para salir del paso?
¿Será lo mismo que pasa cuando no queremos,
ni pensar,
en el más grande desertor celestial del siglo XX,
el último mago sicótico Sui Generis,
la máquina de hacer pájaros,
Porsuigieco,
Serú Girán?

¿Eh? ¿Eso es, che?

¿Me estás entendiendo lo que digo?








4 y 5 de agosto de 2008
buenosayresmiserábile.com
Al Señor García.
Al Burro.
Al migliore fabro, Ezra Pound.